La alergia al huevo se produce como consecuencia de una reacción inmunológica, es decir del sistema de defensas del cuerpo, dicha reacción es desencadenada por las proteínas que contiene este alimento.

En los niños existe la posibilidad de encontrar una sensibilización al huevo antes de su introducción en la dieta. Esta sensibilización se produce por mecanismos diversos, entre los que se encuentra el posible paso de proteínas transplacentarias durante el embarazo, o a través de la lactancia materna, o más frecuentemente por contactos inadvertidos orales o cutáneos, por las manos, besos, etc., de los familiares. Los lactantes sensibilizados al huevo por estas vías pueden presentar una reacción alérgica en la primera introducción del huevo en su dieta. 

Los síntomas usualmente se manifiestan entre unos minutos y unas pocas horas después de ingerir huevo o alimentos que contienen huevo. Estos síntomas también pueden aparecer por tocar huevo directamente, o por contacto indirecto a través de otras personas que lo han consumido y, en casos más severos, incluso por inhalación del mismo durante su proceso de cocción. Las manifestaciones clínicas pueden comprender urticaria, congestión nasal, tos, silbidos del pecho, vómitos y otros problemas digestivos. En algunas ocasiones puede causar anafilaxia, una reacción que puede ser letal.

Se puede tener alergia sólo a la clara que es lo más frecuente, en segundo lugar a la clara y a la yema o sólo a la yema (lo menos frecuente). Es más frecuente que la clara de más alergia, porque contiene los alérgenos mayores, entre los que está el ovomucoide, que es la proteína más importante como causante de reacción alérgica del huevo, debido a su mayor resistencia al calor y a la acción de las enzimas digestivas. Otras proteínas de la clara son la ovoalbúmina, la ovotransferrina y la lisozima, que son menos estables al calor (termolábiles), por lo que son menos alergénicas. Esto explicaría que niños sensibilizados a estas otras proteínas puedan tolerar el huevo cocinado, pero no crudo.

Fuentes: www.seicap.es 

               www.seiac.es 

Realizado por Dra. Carolina Bustos S.

                       Alergóloga pediatra